lunes, mayo 19, 2008

Dicotomía


Las fichas de tu puzzle encajan; amortajan, impávidamente, las piezas obsoletas de mi mente.


Mientras el ángel destruye, tú observas: mi corazón intuye tu placer sin reservas. En tus ojos mi enemigo… en mis brazos la lacerante desesperación de sentirte conmigo.


Vuelvo a ti, princesa de la aurora… tú que siempre odiaste en lo que me he convertido ahora.


Falacia inmaculada, amistad traicionada, el níveo manto de la fullería envuelve la estela de nuestra época dorada.


Tu ambrosía en su culmen; fruición ávida, danzas alegremente al tiempo que muere la crisálida.


Te siento, muy dentro… me falta el aliento, me muevo sin tiento… tu amor, presiento, en manos está de un títere macilento…


Cartografía de una sincrónica dicotomía… tus valles y montañas sepultarán por siempre los estratos de mi melancolía.